Historia de la provincia de Palena

Mapa colonial Siglo XVI, donde se agrupa al archipiélago de Chiloé y la costa de la provincia de PalenaHistoria de la provincia de Palena
En 1540 una de las naves del obispo Plasencia, don Gutierre de Vargas, llega a las tierras de la Patagonia, a causa del naufragio de su expedición en las turbulentas aguas del Estrecho de Magallanes. Años después, en esta misma zona, se establecen los primeros pobladores quienes fueron los sobrevivientes de una expedición que naufragó en 1584. En este tiempo aparecen los franciscanos, quienes son los primeros en predicar el evangelio en esa comarca.
Basándose en los primeros recorridos realizados por la zona, a mediados del siglo XVII, se hizo un mapa de Chile donde Palena aparece representada en el centro de la patagónica, por los 46º de latitud.
Cabe destacar que lo que era la provincia de Palena no llegó a ser influenciado por el sistema colonizador de la Corona Española, al contrario de lo que ocurría en el norte del país, por lo que las expediciones en regiones australes deshabitadas tomaron mucha fuerza en esa época.
Entre las muchas expediciones que se siguieron realizando, destacan las del jesuita de Castro, el padre Nicolás Mascardi, las que tuvieron una finalidad misionera y de investigación geográfica. Este jesuita trabajó en la conversión al cristianismo con los indígenas poyas que habitaban la región, realizando también un reconocimiento geográfico de la zona en sus diferentes viajes.
A mediados del siglo XVIII se creía que existían ciudades habitadas por los españoles y quizá con algunas minas de oro y plata, por lo que se organizaron expediciones permitidas por don Ambrosio O’Higgins.
Entre las muchas expediciones, las de los jesuitas José García y Juan Acuña llegaron hasta la misma región de Palena quienes, además de su misión evangelizadora, hicieron un mapa de la zona. Para el año 1767, los jesuitas serían expulsados por la Real Orden por Carlos III en 1767, misión que se confinaría a los franciscanos. Acompañado de esta orden religiosa, el navegante Moraleda realizó expediciones a Palena describiéndola como accesible sólo en lanchas y piraguas y que los terrenos no serían aptos para los cultivos siendo, en definitiva, una zona inaccesible como para internarse al continente.
Esta opinión no era compartida por otros franciscanos de Chiloé, centro de las actividades misioneras, quienes, posteriormente, realizaron otras numerosas expediciones con el fin de adentrarse a la zona y encontrar las ciudades perdidas, las que constituyeron hasta mediados del siglo XIX, un incentivo para las exploraciones de la región de Palena.
Las exploraciones cesaron, para reanudarse posteriormente a fines del siglo XIX, después de la independencia de la antigua Capitanía General de Chile y la incorporación de Chiloé a la República. Aquí el papel explorador lo toma la Marina de Guerra de Chile, quien realiza algunas expediciones que no avanzaron mucho de lo logrado un siglo atrás.
Unos doce años más tarde (1885) hubo una importante misión, realizada por Serrano, quien logró adentrarse al continente y, aunque no se conoció el origen del río Palena sino hasta viajes posteriores. Ello permitió un reconocimiento general del área y concluir que era posible la crianza de ganado mayor y dar la administración de la zona a la ciudad de Castro, ya que la región era explotada exclusivamente por los habitantes del archipiélago de Chiloé en los sectores costeros. En esta misma fecha también hubo ixxumerables expediciones argentinas en el área por el lado este.
En el Gobierno del Presidente Balmaceda, se decidió avanzar más por esta zona. Esta tarea continuó, después de ser frenada por problemas políticos, por Barros Arana con el fin de ocupar los territorios australes.
Primer intento colonizador
En 1888, Antonio Emhardt fue el primero que hizo el intento colonizador en Palena. El llevó familias de colonos, animales, víveres y herramientas para explorar el río Palena y abrir camino accesible hasta las montañas que existen en el interior. Esta misión no tuvo éxito por el poco apoyo dado de parte del Gobierno de Chile.
Con el fin de seguir las investigaciones en la región, en 1894 se realiza otra expedición en la que se descubre el río Encuentro y el Salto y se hace posible la elaboración de nuevos mapas de la zona.
En esta época, ya estaba estipulada la línea divisoria de la frontera Chile - Argentina desde 1810. Sin embargo, la barrera que forman las montañas en este límite, hasta principios del siglo XX, no fueron pobladas ni siquiera por los indígenas, según lo descrito por algunos exploradores.
Los desplazamientos hacia la zona cordillerana de la provincia de Palena se realizaron, primero, desde el oriente (Argentina) por chilenos y algunos argentinos y, posteriormente, por colonos chilenos quienes demoraron su llegada al valle interior debido a las escasas y difíciles rutas a recorrer desde el Pacífico y, además, porque debían vencer la muralla de las altas montañas de la cordillera.
Desde esas fechas, primer cuarto del siglo XX, fueron llegando más colonos chilenos distribuidos en ranchos dispersos cercano a los ríos. Estos llegaban por iniciativa particular, en busca de tierra para la producción ganadera, con animales vacunos y lanares principalmente. Estos pobladores, muchas veces familias bien constituidas con valiosos bienes y con gran cantidad de elementos de trabajo y transporte, debieron enfrentar serias privaciones en busca de un futuro mejor para sus familias.
La colonización chilena
A medida que se fue organizando la vida civil, los colonos de la zona empezaron a entrar en el marco político administrativo de Chile, ya que por muchos años, por imposición de la geografía, esta gente, además de vivir económicamente vinculada a los pueblos del país vecino; estaba aislada de la tutela de las autoridades y organismos centrales de Chile, incluso algunas veces tampoco se encontraban sometidos a la tutela de un sólo país.
No es sencillo definir detalles de estas primeras épocas de la colonización, ya que aparte de las distancias e inconvenientes materiales que hasta hoy han limitado los contactos frecuentes con las autoridades del país, hay que considerar que buena parte de la documentación local, en todas estas zonas, ha estado expuesta a incendios, terremotos e inundaciones.
Hacia el año 1929, debido a la escasa comunicación de la zona con el resto del país, constituyó un freno para el desarrollo socioeconómico y serios problemas de abastecimiento para la vida diaria. Por tal razón se empezaron a abrir caminos a través de la cordillera desde los valles interiores hacia el oeste, llegando hasta Chaitén. Así se formaron focos puntuales en el eje Chaitén - Palena, en torno a los cuales se formó la provincia Palena.
El Gobierno de Chile realizó también algunas medidas para aumentar la población de la zona y consolidar ésta como territorio chileno en un plan de repatriación. De este modo, entregó gratuitamente tierras a los chilenos bajo un sistema de "concesiones", especialmente, a aquellos que residían en territorio argentino.
Estas tierras se entregaban con un mínimo de exigencias de inversión lo que dio origen al latifundio privado actual. Con el mismo fin, el Estado también destinó grandes extensiones de sus tierras a la venta de particulares.
En definitiva, las reparticiones y venta de tierras determinaron los sistemas actuales de tenencia, los cuales corresponden, principalmente, a latifundios, fiscales y privados, y minifundios.
La consecuencia de esta política del país conllevó a una ampliación de los terrenos susceptibles a la producción. Sin embargo, no se pudo implementar al mismo tiempo medidas destinadas a asegurar un verdadero rendimiento económico, tales como demarcación adecuada, caminos y crédito suficiente, por lo que la subdivisión de estas tierras no significó un mejoramiento apreciable en la producción agropecuaria.
Todos estos acontecimientos históricos han llevado finalmente a la existencia de pueblos y ciudades bien establecidas dentro de la provincia de Palena, los que hasta la fecha, han tenido un desarrollo de acuerdo a las características geográficas de la región y que se ha visto delineado por la evolución económica y social general del país.
"Chiloé Continental"
La Provincia de Palena dependió hasta el año 1949 de la Provincia de Aysén, para pertenecer posteriormente a la Provincia de Chiloé. El 9 de septiembre de 1959, se crean las comunas de Chaitén, Futaleufú y Palena, formando el Departamento de Palena de la Provincia de Chiloé, denominado "Chiloé Continental".
El 20 de Septiembre de 1979 y por el Decreto Ley N° 2.867, el Departamento de Palena se transforma en la Provincia Palena. Por Decreto Ley N° 2868 de 1979 publicado en el Diario Oficial el 26 de octubre del mismo año, se crea la Comuna de Hualaihué.
Por Decreto con Fuerza de Ley N° 1-2867 del 29 de septiembre de 1980 se crea la Gobernación Provincial de Palena, y que fue publicado en el Diario Oficial el 27 de octubre de 1980.
Gobernadores de la provincia de Palena
| MY Ejército Martín Muñoz Baeza | 1981-1983 |
| MY Ejército Nelson Hasse Mazzei | 1983 |
| MY Ejército Guido Fravega Shluz | 1984-1988 |
| MY Ejército Ricardo Soto Jerez | 1989-1990 |
| Edgardo Espinoza Valdés | 1990-1994 |
| Armando Barría Oyarzún | 1994-1998 |
| José Miguel Fritis Pérez | 1998-2000 |
| Germán Barría Baeza | 2000 |
| León Roa Soto | 2001 |
| Tomás Sánchez Pérez | 2001-2002 |
| Juan Gatica Barrientos | 2002-2003 |
| Claudio Leiva Valenzuela | 2004-2005 |
| Juan Fernando Aguila Cárcamo | 2005-2008 |
| Jorge Alberto Riffo Mayorga | 2008-2010 |
| Juan Alberto Pérez Muñoz | 2010- |